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Verde

La particularidad que hace que el té verde sea considerado como una auténtica "medicina natural" es que se trata de un té no oxidado, lo que hace que mantenga sus componentes prácticamente igual que en su estado natural.

El té verde es un poderoso antioxidante, ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento y es depurativo (elimina líquidos y toxinas), además de muy digestivo. El té verde es además rico en minerales, sodio, flúor y vitaminas A, B y C  que refuerzan el sistema inmunitario y pueden ayudar al cuerpo a protegerse en caso de virus o infecciones. 

La diferencia entre los tés verdes chinos y los tés verdes japoneses radica en el proceso de elaboración. En el caso del té verde japonés, para destruir los microorganismos que harían oxidar las hojas, estas se secan al vapor tratando así de preservar el gusto a hierba fresca. Sin embargo, en el té verde chino el secado de las hojas se lleva a cabo al horno o al fuego, aportándole de este modo un toque más tostado.